“10 síntomas del Orgullo: Una enfermedad terminal… Y ya no hubo remedio”
Texto: 2Cro. 36
Clave: “De veintiún años era Sedequías cuando comenzó a reinar, y once años reinó en Jerusalén. E hizo lo malo ante los ojos de Jehová su Dios, y no se humilló delante del profeta Jeremías, que le hablaba de parte de Jehová. Se rebeló asimismo contra Nabucodonosor, al cual había jurado por Dios; y endureció su cerviz, y obstinó su corazón, para no volverse a Jehová el Dios de Israel. También todos los principales sacerdotes, y el pueblo, aumentaron la iniquidad, siguiendo todas las abominaciones de las naciones, y contaminando la casa de Jehová, la cual él había santificado en Jerusalén. Y Jehová el Dios de sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros, porque él tenía misericordia de su pueblo, y de su habitación. Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio”. (2Cro. 36. 11-16)
Puedo ver que cuando dejo de lado a Dios y empiezo a andar en mis razonamientos y orgullo, solo me destruyo a mí mismo, eso pasa cuando no soy capaz de admitir que estoy equivocado y necesito ayudo, ya que de esta manera solo hago de lado a Dios. El orgullo es una enfermedad espiritual (pecado), de la cual muchas veces no nos damos cuenta, o simplemente no queremos aceptar que somos orgullosos, ya que evitamos a toda costa la corrección de parte de Dios, de parte de la gente de Dios o incluso las mismas circunstancias. Al leer este pasaje encuentro 10 síntomas de esta enfermedad terminal:
- E hizo lo malo ante los ojos de Dios (El orgullo hace que ignore que Dios está presente en todo lugar… ¿Cuántas veces he hecho lo malo sin importarme Dios?)
- Y no se humillo (recuerdo una frase: “Nadie es demasiado grande, ni demasiado pequeño para ser ignorado” El humillarnos hace que baje nuestro orgullo)
- Se rebeló (Dios había puesto a Nabucodonosor como la autoridad de Sedequias… ¿Cuántas veces yo me he rebelado contra mis autoridades? Solo por orgulloso)
- Y endureció su cerviz (Viene a mí este pensamiento “Solo yo tengo la razón, el resto está equivocado” El endurecer la cerviz, solo es necedad de mi parte)
- Y obstino su corazón (Dejo de tener un corazón sensible a las reprensiones de parte de Dios… ¿Cuántas veces me ha pasado esto?
- Aumentaron la iniquidad (Muchas veces solo basta un pequeño capricho para hacerlo común en mi vida. “Si todos lo hacen ¿Por qué yo no? Sí él lo hace, ¿porque yo no?” El pecado es una cadena que arrastra a otros solo por mi culpa)
- Contaminando la casa de Jehová (“No podrá haber santidad en la casa de Dios, si es que yo estoy contaminado. Dios exige la santidad en mi vida”)
- Hacían escarnio de los mensajeros de Dios (Es curioso, pero alguna vez has tenido este pensamiento: ¿Qué me va a enseñar? Esto solo es orgullo)
- Y menospreciaban sus palabras (Muchas veces la Biblia se ha vuelto un libro muerto, porque yo mismo lo he asesinado al no escuchar la Palabra de Dios)
- Y no hubo ya remedio (Es triste, pero Dios nunca disciplina sin antes advertir, “si dejo avanzar el mal, tarde o temprano me destruirá” ¿Quiero llegar a esto?)
A veces me he puesto a pensar que solo yo tengo la razón, pero la verdad es que no se necesita una enfermedad grave para estar contaminado, solo se necesita de una pequeña dolencia espiritual para ya estar contaminado. Hay una enfermedad que está matando a muchos sin que se den cuenta, que se aloja en el corazón y la mente, y esta es el Orgullo. No debo de esperar a que sea demasiado tarde para reaccionar, es momento de ir al médico espiritual y pedirle que extirpe de mi vida esta enfermedad. ¿Crees en milagros? Pues, yo si lo creo, y solo hay un remedio para combatir el orgullo, y este es ir a Dios con un corazón contrito y humillado, dispuesto a recibir de parte de Él la corrección y ayuda que necesito, y el hará el cambio en mi. Gracias Señor por tu misericordia, y por todo lo que estás haciendo en mí, y ahora te pido que me ayudes a tomarte en cuenta siempre.
Publicado el agosto 6, 2009 en Devocional. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.
jajaja si pues YO hago cada tonteria cada día por culpa del orgullo
Yo me me siento acorralado por el pecado, se que estoy mal me he hacercado a darle mas atencion a entender lo que puede distaciarme mas de Dios y temo mucho. Lo estoy logrando inclusive leo y trabajo en entender los contextos biblicos porque trabajo en limpiar mi alma de pecado. Pido oren por mi y mi familia. Siento que mi conjugue tiene sus propios problemas pero siento que no quiere verlos.