Pensando en la persecusión

Muchas veces me he puesto a pensar en el hecho de la persecusión, ¿Que se siente ser perseguido?, del como los primeros cristianos fueron perseguidos y muchos de ellos asesinados, solo por el hecho de creer en Aquel que vino al mundo a darnos la Salvación, todo lo que soportaron, y padecieron solo por el hecho de creer y defender su fe en el unico Salvador,… definitivamente, ellos tenian  puestos los ojos solo en Jesús, ellos no tenían una vista corta, su visión de ellos llegaba mas allá de sus narices, ellos estuvieron dispuestos a sufrir el agravio antes de negar, estaban dispuestos a dejar todo, ya sea su trabajo, negocio, su futuro, dispuestos a dejar todo, con la única meta de que el evangelio corra por el mundo entero, pero ahora la pregunta cambia de escenario ¿estoy yo dispuesto a dejar todo para seguirle? ¿estoy yo listo a hacer lo que sea para que el evangelio corra? Permite girar un poco el escenario y preguntarte ¿Cuánto estas listo a dejar para seguir a Cristo? ¿Qué es lo que te está impidiendo servir a Dios al 100%? Tendríamos alguna escusa válida para no servir a Dios…… la respuesta es no

Tenemos mucho por aprender, y mucho por hacer. Agarremos el desafío y miremos algunos ejemplos a seguir:

 

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Cuando Dios te quita lo que quieres…

¿Alguna vez te ha pasado que has querido hacer de la Voluntad de Dios, tu voluntad?… es curioso pero creo que muchas veces lo hemos hecho, hemos querido hacer propio el “falso derecho” de decir: “… Es la voluntad de Dios”, pero sin embargo, no es asi realmente… muchos forzamos la voluntad de Dios, y no nos damos, o en otros casos, no nos queremos dar cuenta de que Dios esta observando, pensando ¡Hijo, esto no es para ti! ¡Todavia no, espera un poco!¡Tienes que hacerlo a mi manera, no te desenfoques!

Bueno, creo que hay muchas cosas que Dios quiere mostrarnos para que no nos desviemos y hagamos realmente, y una de esas maneras es quitandonos lo que mas queremos… Ahora, ¿porque nos lo quita?

Aqui algunas razones:

  1. No estamos dispuestos a hacer un sacrificio.
  2. Hay un desenfoque.
  3. Hay una lucha carnal.
  4. No valoramos lo que Dios nos dio.
  5. Menospreciamos el privilegio.

En fin, podria nombrarte muchas razones por la cual Dios nos quita lo que mas queremos, pero la mayor razon por lo cual lo hace, es porque quiere que volteemos, y volvamos a mirar lo que el quiere que miremos, que nos levantemos y digamos: ¡Perdoname Dios, hare realmente tu voluntad y no la mia!. Dios solo desea lo mejor para nosotros y quiere que lo glorifiquemos y exaltemos realmente, no es cuestion de decirlo simplemente, el hecho es que realmente lo hagamos. ¡Nuestros hechos hablaran mas fuerte que nuestras palabras!

Cuando caemos en una mala rutina

Hace mucho tiempo atras lei la historia de ¿Quien mato al amor?… es una historia muy interesante y de edificacion, donde al final se puede ver que todos los malos sentimientos, a pesar de todas las acciones que cometieron no pueden matar al amor,… al final, es algo que esta en nosotros mismos lo que mata el amor, algo en lo cual muy facilmente caemos… lo que mata nuestro amor es la rutina.

Es verdad que cada uno de nosotros ya tiene una rutina en su vida, pero el amor muere cuando caemos en la mala rutina, aquella que nos aleja de nuestra meta, nos aleja de hacer todas las cosas sin deseo, sin pasion, sin interes, etc. Hoy al hablar con mi amigo y pastor Alonso, me pudo hacer ver que la rutina que muchas veces tenemos se convierte en muchos casos en malos habitos, “habitos” que solo son perjudiciales para nuestra salud y edificacion espiritual, esta mala rutina nos desenfoca de lo que Dios quiere para nosotros.

La verdad que muchas veces he caido en esto, y ahora mismo, debo de confesarte amigo mio que estas leyendo estas lineas, que he caido en una mala rutina, una rutina que solo me ha estancado, a pesar de que la gente puede decir: ¡Es un buen hermano! o ¡Es un buen lider!, etc… talvez te puedas sentir bien por fuera, pero sabes que por dentro todo esta mal… ¿pero sabes?… es momento de salir, es momento de actuar y decir, que si se puede, que puedo salir del hoyo donde estoy metido,… porque no es la gente la que te va a levantar necesariamente, sino es Dios quien lo hace, talvez a la gente no le importes, pero hay alguien a quien si le importas realmente, ese alguien es solo Dios.

Te comparto esto, ¿sabes porque? … porque muchas veces fracazamos, y no podria decirte que soy perfecto, se que al leer esto, algunos diran: “…¿pero tu?… pues tengo que decirte que si, “Yo”, “Yo” cometi el error de caer en la rutina, que fracaze siendo guia de mi propia vida, talvez diras ¿con que autoridad moral puedes decirme ago, si estas mal en tu vida? … al compartirte de este fracazo, Dios me ha enseñado a valorar y fortalecerme mas en El, de realmente buscarlo, porque sin el nada soy, y porque sobre todo el, me da una segunda oportunidad. Hoy agradezco porque se que tengo un “Dios que es un Dios de oportunidades” y que todo lo que hare en adelante, sera solo para exaltar su nombre… espero que estas lineas puedan ayudarte en algo.

‘Las Personas pueden olvidar lo que les dijiste; las personas pueden olvidar lo que les hiciste, pero las personas nunca olvidaran como las hiciste SENTIR’.

Mi Testimonio

Antes de conocer a Cristo como mi Salvador era un muchacho que vivía una vida disipada, y totalmente desordenada, a pesar que me crié en un hogar disciplinado y gobernado por mi mama, a mi papa no les importaba mucho sus hijos (tres varones conmigo), había muchos problemas en mi casa, la mayoría por el aspecto económico, constantes peleas entre mis padres debido a la falta de trabajo y dinero, creía en Dios, pero de una manera vaga, es decir creía en el , pero a mi manera, la verdad que en ese tiempo Dios no era muy importante en mi vida, solo era una simple historia que me la habían contado en el colegio.  

Como joven (17 años) me gustaban las diversiones, en ese tiempo vivía en Lima, y tenia muchas aspiraciones de ser profesional, hacer una carrera y ganar mucho dinero, también practicaba malos hábitos, pero mis padres decidieron cambiarme de ese ambiente, ya que tenia malos amigos con los cuales fumaba, tomaba e iba a fiestas o discotecas en las cuales me divertía con mis “amigos”. 

Llego a Arequipa, y la verdad que no me importaba nada, me puse a estudiar por mi cuenta (tenia 18 años), pero a la vez los fines de semana salía a divertirme, mas que nada para salir del ambiente familiar que estaba destruyéndose debido a los problemas familiares, llegue a odiar a mis padres por la condición miserable en la cual me encontraba, ya que ellos no podían darme una profesión, yo quería ser un profesional, y yo les echaba la culpa, no consideraba para nada a mis padres, mucho menos a mis hermanos.  

Nací espiritualmente en la iglesia bautista “Filadelfia”. Recuerdo que una tarde tocan mi puerta y me empiezan a hablar de Cristo, yo no entendía nada, ni siquiera me interesaba mucho el hecho de saber de Dios o de una religión, mucho menos participar con ellos, pero por curiosidad fui, y la verdad que no me gusto para nada, lo considere aburrido y ridículo, pero la constancia del pastor por visitar mi casa hizo que yo le diera un poco de importancia, visite y empecé a asistir a la iglesia, mas que nada para distraerme en el ambiente, lo hacia de ves en cuando cada 20 días mas o menos, era inconstante, si me daba la gana iba, solo para curiosear prácticamente, estaba estudiando recuerdo, pero seguía viviendo una vida desordenada, mas que nada los fines de semana, ya que nos juntábamos con los amigos del barrio en la esquina de mi casa, justo a media cuadra de la iglesia, para conversar de la gente y jugar casinos, también para tomar de ves en cuando, la iglesia me importaba poco. La veía pero no me decidía.  

Fue en el año 99 que recién hice mi decisión de salvación, mi pastor (Percy Lopez) me invito a un congreso en Lima, yo viaje mas que nada para distraerme, y salir de mi casa, y también poder visitar el ambiente que antes tenia, pero no sabia que ese viaje iba a ser diferente ya que debido a ese viaje, pude conocer a Cristo como mi Salvador, yo lo consideraba como un viaje de diversión mas, pero fue todo lo contrario,  fue en el mes de noviembre, que acepte a Cristo como mi Salvador, estaba muy animado en ese entonces, por la decisión que había tomado, me sentía muy contento, pero cuando volví a mi realidad al regresar a Arequipa, me aleje de la iglesia, mas que nada por la influencia de los amigos que tenia en ese entonces, no eran cristianos, y fue así que me enfrié en mi vida espiritual, recuerdo que por mas de un año no puse un pie en la iglesia, hasta finales del 2001, todo ese tiempo lo viví en el mundo, divirtiéndome como antes lo hacia, me había hecho profesor de danzas, y a la ves también seguía estudiando, recuerdo que vuelvo a la iglesia debido a la insistencia de un amigo (Ronald) que me visitaba a mi casa y me animaba a ir a la iglesia, recuerdo que una tarde me vino a visitar y me dijo que vaya a la iglesia, y fue así que me anime a volver a ir a la iglesia nuevamente, esa noche escucho el mensaje, y me reconcilio con Dios, estaba arrepentido por la vida que llevaba, ya estaba cansado de la vida mediocre que llevaba, sin propósito alguno, decidí dejar todo lo que me ataba con el mundo, desde esas fechas mi vida ya estaba empezando a cambiar.

De una vida que agradaba al mundo, mi vida se estaba convirtiendo en un instrumento para la obra de Dios.  Llega el 2002, y ese año fue el año que me comprometí totalmente a la obra de Dios, estaba muy contento con lo que estaba haciendo con mi vida en ese momento, estoy seguro que Dios estaba obrando en mi vida, me bautizo, recuerdo que ayudaba en la iglesia en todo lo que se requería, y así decido ingresar al seminario, con el propósito de aprender de la palabra de Dios, solo en teoría, recuerdo, que yo le decía  a mi pastor que el único propósito por el cual ingresaba al seminario era solo para tener conocimiento de las cosas de Dios, para ser un mejor maestro de escuela dominical, esas eran mis aspiraciones en ese entonces, no ingrese al seminario para ser un predicador, mucho menos pastor o misionero, ni siquiera sabia bien que significaba todo eso, pero bueno Dios fue obrando de esa manera para que yo pueda estar en el seminario, en todo ese tiempo fui aprendiendo todo lo relacionado a lo que Dios quería para mi vida, recuerdo que fue en agosto del 2002, en pleno internado que me di cuenta de que Dios me estaba llamando para que le sirva a tiempo completo, no como maestro, sino como un predicador, portavoz de su palabra, mi visión se enfoco a alcanzar a aquella gente de muchos países que no conocían de Dios, me impacto el tema de las misiones, escuchar de países como China, Laos, Mongolia, y otros países de Asia, como también de África que no tenían la palabra de Dios y estaban tan alejados de El, dentro de mi corazón nació un deseo por ser un misionero que pueda predicar la palabra de Dios, allí recién reconocí lo que Dios quería para mi vida.

El fue cambiando mi vida de una manera asombrosa, no todo era perfección, pero ya no tenia esa inseguridad, que me preocupaba a diario, ahora estaba madurando, las cosas en mi casa se estaban arreglando, ya no habían los mismos problemas de antes, mi padre llego a la iglesia, y eso me puso contento porque estaba viendo como Dios obraba en mi vida día a día, y también en la vida de mi familia, a pesar de que todavía no eran creyentes, ellos ahora me entendían, y dejaban que me dedique a la iglesia, tenia y tengo como firme propósito para mi vida servir a Dios con todo mi corazón, y dar mi vida por lo que Dios ha puesto en mi corazón, servirlo solo a El. Estudio los cuatro años en el seminario, aprendiendo de la obra, pero más que nada llevando la enseñanza a la aplicación, sirviendo a tiempo completo en mi iglesia, y ayudando a mi pastor.  

Ahora lo único deseo en mi corazón es servir a Dios con todo mi ser, quiero ser su siervo y que El pueda utilizarme según su voluntad, en el lugar que el me ponga, un versículo que me ayudo mucho fue: “Deléitate asimismo en Jehová y el te concederá las peticiones de tu corazón” (Sal. 37.4) Puedo compartir que mi mirada esta puesta en la gente que necesita de Dios, y mi oración es para salvación para este mundo perdido, se que Dios hará algo muy especial en la vida de aquellos que han decidido servirlo con todo su corazón.

Ahora Dios me esta dando la oportunidad de poder servirlo en un país como China, pero para eso todavía necesito prepararme mucho mas, y quiero pedirles que oren por mi por favor, para que Dios pueda equiparme en todo lo que el quiera según su voluntad, sueño, con ver a esa gente llegar a los pies de Cristo, y no solo ellos, también todas la personas que no conocen de Dios.  

Agradezco a Dios por todas las personas que el puso en mi camino para que me puedan instruir y guiar de la mejor manera, son grandes siervos de nuestro Dios, y formadores de los futuros pastores y misioneros que Irán a predicar su palabra.   

Un dia de lluvia

Quiero contarte lo que me paso el dia de hoy sabado, ya que fue muy gratificante ver lo que Dios hace siempre en cada uno de nosotros, ver lo que el quiere mostrarnos a traves de las circunstancias, y eso fue lo que paso hoy.

En la mañana Alonso nos enseño a los lideres de la iglesia una maravillosa leccion acerca de” como ganarse a la gente”, fue de mucha bendicion, ya que muchas veces no sabemos tratar con la gente como debe de ser, tambien pudimos compartir lo que nos paso entre semana en cada uno de nuestros ministerios, y yo pude compartir la gran bendicion que paso en cada una de las conexiones que dirijo, luego nos organizamos en los grupos de visitacion, y como reza el dicho, ¡a trabajar se ha dicho!

Luego por la tarde, luego de la visitacion pude experimentar un gran chaparron que me empapo totalmente, y asi mojado tuve que dirigirme a la casa de la Hna Hermelinda porque me habia invitado a almorzar, la verdad que esta experiencia me parecio muy divertida, ya que pude ver que toda situacion debe de tener un lado comico y positivo. La gente va a ver la actitud que tienes frente a las situaciones que te toquen vivir, si eres positivo o totalmente negativo.

Y ahora en estos momentos que escribo este articulo me encuentro en la casa de la Hna Gaby Palma, con un hermoso grupo de hermanos, entre ellos Alonso, Laura, Dany, Grace, Javier, entre otros, compartiendo de una actividad especial por la semana de la amistad.

Como ves cada dia tiene algo muy especial, y mucho mas cuando estamos en Cristo, fue un dia de lluvia, pero un dia de lluvia de gracia, porque es la gracia de Dios la que nos permite ser como somos, y a El sea la gloriaen este dia, que ¡Dios te bendiga!

Jugando con fuego

“Jugar con el pecado, es como jugar con fuego, tarde o temprano te vas a quemar”

Recuerdo que hace mucho tiempo atras cuando era niño, e incluso ya adolescente el hecho de jugar con fuego, me gustaba prenderle fuego a la basura, juntaba papeles, cartones, y todo elemento que era combustible, y asi me quedaba hasta el final, para ver como todo eso se iba consumiendo y se reducia a cenizas, para mi era todo un espectaculo, pero no me daba cuenta que si me descuidaba podria sufrir graves consecuencias.

Y es asi como muchas veces me he encontrado tambien en mi vida espiritual, ya que muchas veces he decidido jugar con el pecado, sin medir las consecuencias. Muchas veces he estado jugando con fuego (pecado), y he tenido que llevar las cargas de mi negligencia espiritual, he llegado a encontrarme en situaciones que ya no queria vivir, porque el pecado lastima, y tambien destruye, no solo a uno, sino tambien a las personas que estan a tu alrededor.

Para un hombre que no quiere tener en cuenta a Dios, o si lo tiene solo por referencia, el jugar con el pecado le parecera algo muy natural, pero el detalle de todo esto es que tarde o temprano se va a destruir, el pecado es como ese fuego encendido, que poco a poco va consumiendo a la persona, hasta reducirlo a cenizas, donde ya no se encontrara nada, solo los restos de lo que alguna vez pudo ser algo util para los demas (1Jn. 1.8-9)

Toda persona, sea quien sea, tendra una lucha interna, una lucha espiritual, donde no vale descuidarse, ya que si nos descuidamos un pequeño chispazo de pecado en nuestras vidas, podra originar un gran incendio espiritual, que solamente me destruira a mi y me apartara de lo que Dios quiere para mi vida (Gal. 5.16-17)

Es momento de recurrir al agua de vida que puede no solo saciar mi ser, sino tambien apagar todo fuego que amenace destruir y consumir mi vida, necesito pasar tiempo con Dios, y pedirle que me ayude en los momentos dificiles que me toquen estar viviendo, se que yo soy el unico responsable por las situaciones en las que me pueda encontrar, pero sea cual sea esta, debo siempre recurrir a Aquel que me ayudara a salir, talvez salga lastimado y herido, pero el me consolara y restaurara, solo necesito acercarme a El y confiar en El. Necesito recurrir a Cristo, espero que esto te pueda ayudar, ¡que Dios te bendiga!

Dios es Amor

  ¿Cuantas veces hemos pronunciado esta frase?  y ¿cuantas veces hemos dicho que amamos a Dios realmente? ¿Que es el amor realmente? ¿que significa la palabra amor para mi, y tambien para ti?

Puedo ver atraves de la Biblia que el amor a Dios debe verse reflejado cuando amo a mi projimo, sea quien sea este. Creo que la frase Dios es amor se hara efectiva cuando la gente pueda ver atraves de mi a Dios, y no al Cristhian egoista y sin amor.

Hoy me hago esta pregunta, y me encuentro con una realidad que causa controversia en el mundo cristiano, muchas veces he usado la siguiente ilustracion en algunas predicaciones como ejemplo a seguir:

“Cuando un hermano en la fe cae (por cualquier pecado que pueda haber cometido), los cristianos somos los primeros en ponernos la capucha y el antifaz de verdugo, acercarnos a el sigilosamente y muchas veces con toda mala intencion para cortarle la cabeza, y luego depositarla en “el cepo del recuerdo y la verguenza”, en vez de que el cristiano se ponga el mandil de medico y traiga consigo el maletin de consuelo y sosiego para la persona caida y dañada por su dolor, que mas que nada necesita ver el amor atraves de la accion, y no de la condenacion”.

 La verdad es que debo de confesar que no soy tan bueno amando a Dios, porque todavia cometo errores, y en muchos casos no amo a mi projimo como debo de amarlo, esto es algo que debo de cambiar, si o si, pero para esto necesito acercarme a Dios y permitir de que la gente pueda ver a Dios atraves de mi vida, ¿que haras tu? (1Juan 4.20-21)

 

Lluvias de Misericordia

Tengo que confesar algo que tiene que ver conmigo, muchas veces vivimos aparentando ser algo o alguien que no somos, y ese ha sido mi caso por mucho tiempo, la verdad es que he tenido una gran carga de culpa dentro de mi por mucho tiempo por cada cosa mala y negativa que he cometido, he dañado y lastimado muchas veces con mis actitudes y acciones a las personas que mas amo, y la verdad es que estoy arrepentido. Y esa es la razon primordial por lo cual escribo esto.

Hoy al leer mi Biblia en Miqueas 6 y 7, pude ver unos pasajes que los habia leido mucho antes, que los ponia como “respaldo” a mi fe debil, que incluso los habia subrayado en mis Biblias anteriores, pero, como muy buen “oidor” solo lo leia y oia, pero no lo llegaba a practicar como Dios quiere, y la pregunta es: ¿Que quiere Dios de mi?

Ahora, lo interesante de todo es que el mismo pasaje me da la respuesta:

Hacer Justicia, Amar Misericordia y humillarte ante tu Dios.

Muchos de nosotros lo sabemos, yo lo se, pero, ¿Hago caso?. La verdad que Dios me dio la respuesta que estaba buscando para descargar cada una de mis cargas, el no quiere de mi cosas materiales, o algo por el estilo, El me quiere a mi, con mis virtudes y defectos, pero sobre todo que empiece realmente a practicar la justicia, lo que es verdaderamente correcto hacer, y no mi “conveniencia”, practicar la misericordia, tratando a los demas como Dios quiere que los trate y como El me trata a mi, dejando de lado mi “egoismo” y pensando realmente en los demas, y por ultimo “Humillarme ante Dios”, y esta es la parte en que mucho jovenes predicadores hacemos “caso omiso”, solo recurrimos a Dios cuando estamos en problemas!

Esta lloviendo y empiezo a ver a cada gota que cae como cada una de las lagrimas que Dios derrama por mi, pensando en mi, la verdad es que no meresco nada de parte de Dios, pero El en su infinita misericordia, me da una vez mas una nueva oportunidad, y me lo confirma en estos pasajes:

“¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.” (Miqueas 7.18-19)

Hoy la lluvia me mostro que Dios sigue dandome oportunidades a pesar de todos los errores que pueda cometer, ahora me resta aplicar realmente lo que he aprendido, ¿Que haras tu?

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